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jueves, 7 de enero de 2016

Silencio Desde el Mal

James Wan, es el director de moda en el cine de terror (aunque su gran éxito del pasado año ha sido la última de Fast & Furious), y sinceramente creo que ya ha conseguido pasar a la historia, pero va a ser injustamente recordado por Saw (James Wan, 2004) y Expediente Warren (James Wan, 2013). Y digo injustamente no porque sean malas películas, sino porque son sus películas menos originales. Incluso Insidious (James Wan, 2011), siendo un "medio remake" de Poltergeist (Tobe Hooper, 1982) tiene su puntillo de originalidad con eso de los viajes astrales.

Con Silencio Desde el Mal (James Wan, 2007), el señor Wan y Leigh Whannell (guionista de cabecera del director) no inventan la pólvora, pero sí que nos ofrecen una película con los suficientes elementos para no ser una película más de muñecos poseídos, maldiciones o fantasmas.

Es la segunda película de Wan como director después de la exitosa Saw, y la primera en la que vemos los verdaderos miedos que ha querido explorar el director a lo largo de su filmografía. Si Saw es un thriller puro con elementos de terror, Silencio desde el Mal es terror psicológico con elementos de thriller.

Pero volvamos a esos miedos que explora James Wan en sus películas, está claro que este señor tiene un problema con los muñecos, tanto en Saw como en Expediente Warren aparecen muñecos que son claves en los momentos más tensos de las películas. Silencio Desde el Mal, sin revelar mucho de la trama, es directamente una película de muñecos que acojonan, pero va más allá y además nos deleita con una anciana que acojona aún más; lo que también recordará a algo que vemos fugazmente en Insidious y más en profundidad en Insidious: Capítulo 2 (James Wan, 2013).
 
"Si la ves en tus sueños nunca jamás se te ocurra gritar"

Todo está orquestado con un guion inteligente rodado con maestría, en el que somos participes de las sensaciones del protagonista, que ira resolviendo el rompecabezas poco a poco para llegar a la verdad de Mary Shaw (la "adorable" anciana que hará que nos meemos en los pantalones)... Y por supuesto, y como nos tienen acostumbrados los señores Wan y Whannell, el desenlace es para quedarse con la boca abierta.

Después de verla más de una vez, se ha convertido en mi película favorita de James Wan, tiene algunas imágenes que son para tener pesadillas. Me encantan las películas de terror con muñecos de por medio, y esta es una de las mejores sin duda. 


Muy Buena



PD: No sé si soy yo, pero el muñeco Billy (que se llama igual que el de Saw) tiene un parecido muy razonable con  Slappy, de la serie de libros Goosebumps (Pesadillas en España o Escalofríos en Hispanoamérica).

jueves, 17 de septiembre de 2015

Muñeco Diabólico 3

Segundo aniversario de "Terror Atemporal", y como no hay 2 sin 3 amigos, no podemos faltar a nuestra cita anual con Chucky. Hoy vamos a hablar de una película, que sin ser de mis favoritas, es una de las que más veces he visto en mi vida, una de esas que me sé cada coma de sus diálogos: Muñeco Diabólico 3 (Jack Bender, 1991).

La trama sucede 8 años después de Muñeco Diabólico 2 (John Lafia, 1990), pero en la vida real la película se estrenó solo 10 meses después... demasiado poco tiempo para que el público digiera tanto Chucky; y más a principios de los 90, donde el slasher ochentero estaba ya de capa caída. Chucky 3 fue un fracaso que ni siquiera llego a estrenarse en los cines de algunos países. Sin duda Chucky necesitaba un descanso, y ya no a volería ser el mismo.

La sensación que tengo al ver la tercera entrega de Chucky es de ver una película menos trabajada que las anteriores. Empezando por el animatronic de Chucky, donde en la primera y segunda entrega nos encontrábamos montones y aterradoras expresiones faciales del muñeco, en esta ocasión tiene la misma cara de cabreado siempre... Por no hablar de que el muñeco está tan hinchado como si le hubiera dado una reacción alérgica al marisco... Estamos ante el peor diseño de la saga: El Chucky gordo.


Solo hay que ver también la clasificación por edades para darse cuenta de que estamos ante la parte menos violenta de la saga. Si el resto de entregas no están recomendadas para menores de 18 años, esta tercera ya es para mayores de 13... Muertes tan absurdas como Chucky provocando un ataque al corazón dan fe de ello.

"Ten un Good Guy y tendrás un amigo para toda la vida"

Por lo demás estamos ante una película del Chucky de la vieja escuela: gamberro, malvado y con ese humor negro que todavía no ha caído en el ridículo. La historia, aunque Andy Barclay sigue siendo protagonista, ha cambiado lo suficiente para que no resulte repetitiva. Y además se recupera un poco la atmósfera oscura de la primera entrega con alguna escena memorable.

No es tan grande como la primera ni mucho menos como la segunda, pero tiene ese regustillo de secuela de los iconos de terror, es tremendamente entretenida y divertida, yo me la he visto muchas veces grabada de la tele... Digamos que era una especie de obligación verla después de Muñeco Diabólico 2, pero me lo pasaba en grande viéndola. Quizás hecha con más tiempo y dedicación habría sido mejor película de lo que es. Con todo ello es un slasher con alma ochentera, y por qué no decirlo: el final de una  gran trilogía, una buena película de Chucky.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Annabelle

Seguramente la película de terror más esperada de este 2014, un año algo flojo para el género, Annabelle (John R. Lonetti, 2014) ha llegado con altas expectativas por ser el primer Spin-off de The Conjuring (James Wan, 2013), esa típica, pero efectiva, película de fantasmas que una campaña de marketing brutal se empeñó en convertir en un clásico instantáneo (creo que al final, merecidamente).

A Annabelle la conocimos en la película del ya aclamado James Wan, solo aparece unos minutos, pero lo suficiente para despertar nuestro interés y nuestro "canguelo" a partes iguales... Lo de incluir el caso de la muñeca en The Conjuring, es otra muestra más de lo que le ponen a James Wan los muñecos aterradores. El muñeco Billy de Saw (James Wan, 2004), que ya es todo un icono del cine de terror, fue la primera muestra de ello; pero luego trató el tema a fondo en la interesante Silencio desde el Mal (James Wan, 2007). 

Para Annabelle, Wan le ha cedido la silla de director al responsable de la dirección de fotografía de muchas de sus películas... Y fijaos cómo son las cosas que indagando en imdb, he visto que una de las primeras películas del tipo como director de fotografía es Muñeco Diabólico 3 (Jack Bender, 1991), así que el tema de los muñecos en el terror no le pilla de sorpresa.

Pero Annabelle no es realmente una película de muñecos asesinos como Muñeco Diabólico (Tom Holland, 1988) o Puppet Master (Charles Band, 1989), ni tampoco típica de fantasmas como su predecesora. Annabelle es una historia demoníaca, que además recuerda mucho, pero muchísimo, a La Semilla del Diablo (Roman Polanski, 1968).


Comparándola con The Conjuring, Annabelle nos cuenta una historia más original, creo no es la verdadera historia de Annabelle, o por lo menos no lo que yo había leído de los Warren (menudo tufo a secuela que tiene esto), pero la trama es cuanto menos interesante y entretenida de principio a fin. Sin embargo, aunque The Conjuring sea más típica también es más sorprendente. Annabelle se pierde en sustos fáciles y previsibles, muchos de ellos provocados simplemente por golpes de sonido... Eso sí, cuando el film "regala" sustos sorprendentes de verdad, son de los que te acuerdas.

También tiene algún fallo de guión, concretamente que en un principio la mujer protagonista está cagada con los fenómenos paranormales que ocurren a su alrededor, y el marido no la cree (algo más visto que el tebeo en este tipo de películas)... Pero después, de buenas a primeras, así porque sí, el tío la apoya como si nada. No sabemos si es que le ha amenazado con un mes sin sexo, pero da la sensación de que falta alguna escena que nos explique por qué el marido ha cambiado de parecer.

A la izquierda, la verdadera Annabelle

Es de agradecer lo sugerente que es la película, y como es capaz de aterrorizar simplemente mostrando a la muñeca en plano sin que haga un solo movimiento. Pero también nos toman un poco a los espectadores por tontos: Empezando por los absurdos comentarios de algunos personajes de: "¡Que muñeca tan bonita". No me jodas, que no estamos ciegos, la muñeca es más fea que un pie sin uñas; por eso da miedo. Y por cierto, estad atentos porque la verdadera muñeca Annabelle (con el diseño real, la de trapo) aparece al fondo de la tienda de juguetes, y también a la fachada en la que podemos leer un cartel que pone "Barclay", yo me lo tomo como una referencia a Andy Barclay, protagonista de la trilogía original de Chucky.

En fin, a pesar de sus defectos, creo que pesan más sus virtudes, y Annabelle es una película muy recomendable. No es ni de lejos tan buena como The Conjuring, pero está dentro de la calidad media de películas de terror con muñecos y películas de demonios.

Valoración:
Buena

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Muñeco Diabólico

Hace justo un año empezó la andadura de este blog, y la verdad es que no me puedo quejar, porque sin ser muy activo, me lee más gente de la que me podría imaginar. Así que lo único que puedo hacer es dar las gracias a todos y cada uno de los que entráis aquí. De verdad, gracias, mola ver que lo escribes en una habitación le interesa a la gente. Este humilde blog ya es parte de mi vida y se ha convertido en el sitio ideal para hablar de lo que más me gusta con total libertad: el cine de terror.

La primera película de la que hablé hace 12 meses, es la misma me aficionó al cine de terror con tan sólo 7 años: Muñeco Diabólico 2 (John Lafia, 1990), un film que me atrapó, pasé de temerla a adorarla, y es una de mis películas favoritas. Pero soy consciente, de que no es ni mucho menos la mejor película de terror del mundo. Es una película muy entretenida y divertida; la más completa y equilibrada de Chucky (en relación humor negro-terror) y la que mejor le define como icono del terror. Pero en la saga, el verdadero clásico, y la más interesante como film de terror sin duda es la original: Muñeco Diabólico (Tom Holland, 1988).

Estamos en 1988 (el año en que nació un servidor) y los iconos del terror tocaron el techo de su época dorada. Ese mismo año salieron algunas de las mejores y más espectaculares entregas de Halloween (la cuarta), Viernes 13 (la séptima) y Pesadilla en Elm Street (la cuarta). Después de esas películas nada volvería a ser lo mismo ni para Michael Myers, ni para Jason, ni para Freddy. Así que Chucky llegó en un buen momento para el slasher y se podría decir que fue un soplo de aire fresco a unos personajes que empezaban a desgastarse.

Pero el guión de la primera película de Chucky guarda más complejidad que casi cualquier slasher de la época. Mientras el resto simplemente se dedicaban a dar puñaladas, Muñeco Diabólico nos trae un thriller lleno de suspense y terror, en el que un asesino burla a la muerte, y al policía que le persigue, transfiriendo su alma a un muñeco que acabará en manos de un niño de 6 años... 

La verdad es que la traducción al español del título es una jodienda, el original Child's Play (Juego de Niños) representa mucho mejor el conflicto que plantea la trama. Si os fijáis ni si quiera vemos claramente a Chucky en el cartel original, se distinguen sus ojos de fondo pero vete tú a saber que eso es un muñeco asesino; porque el film juega con la duda de que el niño pueda ser el causante de los crímenes.

"Seré tu amigo hasta el final"

Las grades películas de terror son aquellas que sugieren más de lo que muestran. En los primeros asesinatos de Chucky prácticamente lo vemos todo a través de sus ojos... En ningún momento se nos muestra la cara o el cuerpo; a lo mejor le vemos una mano, una sombra pasando de lejos... Algo que a mí me recuerda (salvando mucho las distancias) a Tiburón (Steven Spielberg, 1975), donde casi no se ve al bicho hasta bien avanzado el metraje.

La película es interesante, sobre todo por la cantidad conflictos de los personajes: El niño intentando que le crean, el policía que quiere resolver los crímenes, la madre buscando la verdad para entender a su hijo y el muñeco dispuesto a vengarse de los que le condenaron y finalmente buscando apoderarse del cuerpo de Andy.

Pues con todo eso, una atmósfera oscura, buenas interpretaciones (incluyendo a Brad Dourif que es a Chucky lo que Robert Englund es a Freddy) un ritmo inquietante y unos efectos especiales muy buenos para la época (os recomiendo el making off que está en youtube, pero incomprensiblemente no en el DVD), Muñeco Diabólico es un superclásico, causante de las pesadillas de millones de niños... Y es que Chucky es mucho Chucky, su carisma y humor negro ya empiezan a asomar (aunque termina de cuajar en la segunda parte) y su caracterización es espectacular, cada vez parece más humano y terrorífico...

Los muñecos asesinos existen en el cine desde mucho antes, pero sin duda esta es la película más representativa de este tema. No es una obra maestra, pero es una película de terror fantástica e imprescindible para los que nos gusta este género. La más seria y terrorífica película de Chucky ¿Pero que os voy a contar yo que soy fan declarado del muñeco cabrón? No es mi favorita de él, pero sí que es la segunda que más me gusta.


Valoración:
Muy Buena

La Saga: